Encontrando tu “Edge” Parte I

“We must become more comfortable with probability and uncertainty” Nate Silver.

En mi última entrada expuse la importancia de entender la aleatoriedad del Mercado, concluyendo que el verdadero trabajo de un “trader” es el de buscar rendimientos superiores mediante la explotación de pequeñas ventajas competitivas o “Edges” (Ver Link: http://tradingcgcapital.blogspot.com/2017/05/el-mercado-operando-en-un-m...). Sin embargo, para la mayoría de quienes perseguimos estos rendimientos, el concepto de un “Edge” parece no ser claro. Nuestro primer instinto es operar usando herramientas de análisis técnico o análisis fundamental que tomamos de un libro, un curso, o que simplemente copiamos de otro operador, sin detenernos a pensar si estamos operando con una ventaja competitiva. En muchas ocasiones, entramos y salimos de posiciones sin definir criterios específicos, haciendo aún más aleatorios nuestros resultados. Por ejemplo, en mi primer año de operaciones perseguía patrones técnicos (Ver Figura 1) que supuestamente me daban ese “edge”, lamentablemente para mí, no fue esto lo que reflejaron los resultados de mis operaciones en aquella época, lo único constante en mis resultados fue la frustración que generaban.

Es por esto que me pareció importante hacer una serie de posts orientados al descubrimiento de ese “edge” en el mercado.  Para empezar a encaminarnos en nuestra tarea, es necesario tener una definición clara de lo que significa un “edge”.

¿Qué es una ventaja competitiva o “Edge” en los mercados?

Una ventaja competitiva en los mercados es simplemente la ejecución constante de una estrategia (con criterios previamente definidos) que en el largo plazo pueda generar un valor esperado positivo superior al que podríamos generar de forma aleatoria en los mercados.

Como ven, la definición tiene tres componentes en negrilla:

En el largo plazo: Sí; los resultados de nuestra ventaja competitiva son medidos en el largo plazo. Los resultados de corto plazo son insignificantes. Si alguna vez hablas con un operador que se jacta de sus rendimientos astronómicos del último mes, que coincidencialmente son operando el instrumento de moda (pensemos $Bitcoin por estos tiempos), mejor empieza a dudar de su verdadera habilidad para lograr rendimientos superiores de forma constante. Este edge es posible gracias a un concepto estadístico conocido como la ley de los grandes números (Mas de esto en una entrada futura).

Valor Esperado: El valor esperado (también llamado esperanza matemática, esperanza, media poblacional o media) de una variable aleatoria es igual a la suma de la probabilidad de cada posible suceso aleatorio multiplicado por el valor obtenido si dicho suceso sucede.

Superior al que podríamos generar de forma aleatoria: La idea es siempre tener un rendimiento de referencia.  Por ejemplo, si adoptando y ejecutando la estrategia X nuestro valor esperado no es superior (y estadísticamente significativo) al que podríamos conseguir aleatoriamente (o al de una estrategia alternativa como el “buy and hold”), Entonces, ¿Para que el desgaste y el pago de comisiones?

Es importante resaltar que debido al carácter aleatorio del mercado, la manera óptima para escoger si adoptamos una estrategia X sobre otra Y, es comparando su valor esperado. Por lo cual, es de vital importancia que podamos medir este valor antes del acogimiento de cualquier estrategia.

Por ejemplo, supongamos que por algún motivo debes invertir U$ 10,000 la próxima semana en el SPY, y tienes a tu disposición 2 estrategias (Compra y Venta-Corta). Según el análisis realizado la probabilidad de que el mercado suba un 1%  es del 80%; por otro lado, si el mercado llegara a caer (con el restante 20% de probabilidad), podría caer un estimado de 5%.

¿Cuál sería tu decisión óptima al momento de invertir? ¿Deberías comprar o vender-corto?

Veamos:

Valor Esperado (Compra) = 80% * 1% * 10,000 = 80.00

Valor Esperado (Venta Corta) = 20% * 5% * 10,000 = 100.00

Deberíamos vender corto, pues es la estrategia que nos genera un valor esperado mayor.

Pero si el concepto parece tan sencillo, ¿Por qué (inclusive) profesionales experimentados en los mercados fallan en entenderlo? Siguiendo la explicación del trader y autor Nassim Taleb en su libro “Fooled by Randomness”, él atribuye esta desconexión a nuestra formación escolar en ambientes simétricos (el ejemplo común en nuestras clases de estadística es el del lanzamiento de una moneda o inclusive la famosa “Bell Curve”, pero rara vez se da énfasis a distribuciones asimétricas).

Teniendo ya claro el concepto de ventaja competitiva y valor esperado, podremos seguir nuestro camino al descubrimiento de nuestro “edge”. Por ahora aspiro que la próxima vez que el lector visite un casino y piense en jugar la ruleta americana gaste mejor su dinero en un coctel de su preferencia, o por lo menos tenga claro quién tiene la ventaja competitiva en tal escenario.

Camilo Gómez

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