Nueva metodología puede presionar al alza la inflación, pero no es argumento suficiente para que el BanRep suba tasas en 1S: Bancolombia

En enero de 2019, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) o costo de vida de los colombianos presentó una variación mensual de 0,60%, teniendo en cuenta la actualización metodológica que utiliza el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) para hacer este cálculo, que hizo un cambio en las ponderaciones y un incremento en el número de los grupos de gasto de 9 a 12, lo que permitió tener un mapeo más reciente de los patrones de consumo y de la composición socioeconómica de los colombianos.

Un reporte elaborado por Bancolombia destacó que estos cambios en las ponderaciones de los grupos de gasto tendrían un efecto alcista de 10 puntos básicos (pbs) sobre la inflación de 2019, más evidente a partir de febrero, por la mayor participación de los servicios de vivienda y restaurantes.

Sin embargo, la entidad financiera considera que esta tendencia al alza en el costo de vida en Colombia no será un argumento suficiente para que el Banco de la República incremente su tasa de interés por lo menos antes de culminar el primer semestre del año, esto teniendo en cuenta que los impulsos a la inflación provienen principalmente desde la oferta y no luce apropiado contrarrestarlos con un cambio en la tasa de referencia.

“Además, los reportes en materia de actividad productiva sugieren que es adecuado prolongar más el estímulo monetario para que la consolidación económica tenga mayor ímpetu, en especial con lo que respecta a la inversión. Así, en la medida en que no se presenten incrementos en las tasas de interés en economías desarrolladas y que el desbalance externo del país lo permita, consideramos que mantener la tasa repo en terreno expansivo es lo más apropiado para el panorama actual, lo que se lograría realizando solo dos incrementos de 25 pbs en la segunda mitad del año”.

El resultado en la variación mensual de la inflación para el mes de enero, se encuentra levemente por debajo de las expectativas de Bancolombia (0,62%) e inferior a la proyección del mercado (0,66%). En términos anuales, la inflación se ubicó en 3,15%, manteniéndose por 13 meses consecutivos dentro del rango meta del Banco de la República y que representa una corrección de 3 pbs frente al cierre de 2018, y una diferencia a la baja de 53 pbs cuando se compara con el resultado de un año atrás

Según el DANE, la mayor parte de este resultado estuvo soportado en un avance del grupo de alimentos (1,34%), los restaurantes (1,15%) y los gastos relacionados con la vivienda (0,25%). Por el contrario, el grupo de los bienes transables presentó una inflación de (0,05%), lo cual ayudó a que la lectura del mes anterior se encontrara por debajo de su promedio histórico.

De otro lado, el reporte de Bancolombia explica que la actualización en la metodología y en ella la inclusión de ciudades de un tamaño relativamente bajo en ingresos y gastos, debería traer consigo una presión bajista sobre el reporte de 1 pbs en adelante, dado que esta suele ser una característica de estos mercados.

Sin embargo, a pesar de estos cambios, Bancolombia estima que la inflación se ubicaría en 3,4% al finalizar el 2019, pronóstico que se permanece inalterado frente a la perspectiva de la entidad hace unos meses.

“El cierre de inflación de 2018 y el resultado del mes pasado imprimen un sesgo a la baja en las estimaciones iniciales, que en ausencia de choques significativos podrían conducir a la inflación de cierre de año hasta 3,2%. Sin embargo, el segundo elemento en consideración es que los riesgos en materia de precios están sesgados al alza. En particular, juzgamos que el incremento del salario mínimo en 6%, una depreciación esperada de la moneda cercana al 7% y la prolongación e intensidad del fenómeno de El Niño, son factores que pueden impactar conjuntamente los precios y jalonarlos al alza. Vale la pena mencionar, que debido al cambio en las ponderaciones de la nueva canasta, no descartamos que en adelante, el comportamiento de la inflación total tenga mayor inercia, ya que componentes volátiles, como alimentos, perdieron participación en contraste con los arriendos cuya dinámica es persistente”, explica el reporte de la entidad.

Finalmente, el reporte señala que el impacto de la nueva canasta no resulta tan significativo frente a otros determinantes que pueden alterar el curso de la inflación hacia adelante. Esto pone de manifiesto que los cambios en los hábitos de consumo no son tan pronunciados y que van en línea con una economía que transita de forma paulatina una mejora en su ingreso per cápita.

 

 

 

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