Acelerar la transformación productiva, una prioridad de Colombia para aprovechar su avance socioeconómico: OCDE

De acuerdo con la “Revisión de la Política de Transformación Productiva (PTPR por sus siglas en inglés) de Colombia”, publicada hoy en una presentación realizada por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), Colombia necesita acelerar su transformación productiva para aprovechar su avance en materia socioeconómica.

Vale la pena mencionar que la PTPR proporciona recomendaciones oportunas sobre cómo Colombia puede avanzar en su camino hacia la prosperidad desde un tema que se encuentra entre las prioridades del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022.

La Revisión de la Política de Transformación Productiva ha sido elaborada por el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).

Así las cosa, el organismo resalta los avances que ha tenido Colombia en diferentes aspectos y, en contraste, habla de una serie de factores que limitan el avance del país en lo económico y social.

Entre los temas que destaca la OCDE están el hecho de que en las últimas cinco décadas y tras el acuerdo de paz de 2016, el país ha vuelto ser protagonista y dio a conocer algunas cifras que lo demuestran: “Entre 2000 y 2017, se duplicó el PIB per cápita y la economía creció a un ritmo anual promedio del 4,3 %, el doble de la tasa de crecimiento de América Latina. El índice de pobreza descendió del 50 % al 28 % durante ese mismo período.

También ha aumentado la confianza de los inversores, acaparando la atención de inversionistas mundiales. En 2017, la entrada de inversión extranjera directa en Colombia alcanzó un 59 % del PIB, lo que la sitúa entre las máximas de la región de América Latina y el Caribe, por encima del promedio de la OCDE, en el 48%”.

En contraste con lo anterior, la OCDE recalca que de acuerdo con la Revisión de la Política de Transformación Productiva de Colombia apunta a que, pese a los avances registrados durante los últimos 20 años, la economía de Colombia sigue presentando carencias estructurales que dificultan los avances de cara al futuro.

Una de esas talanqueras es el hecho de que Colombia siga dependiendo de los recursos naturales y que cada vez lo hace en mayor medida.

En 2017, la producción primaria y la minería representaron un 80 % de las exportaciones, un 10 % más que en 1991. Pese a su tradición relativamente larga, hoy en día el sector manufacturero está perdiendo importancia y competitividad. La productividad no ha aumentado lo suficiente para que Colombia alcance el nivel de otras economías más avanzadas. Las oportunidades económicas se siguen limitando a un reducido número de territorios.

Otros de los puntos negativos es que, dentro de la OCDE, Colombia padece la segunda mayor brecha en cuanto a productividad laboral entre regiones, después de México. Asimismo, la inversión en innovación continúa siendo insuficiente. La inversión en investigación y desarrollo (I+D) de Colombia se sitúa en un 0,25 % del PIB, cifra 15 veces inferior al promedio de la OCDE y muy por debajo de la del país que más invierte en I+D de esta región, Brasil (1,2 %).

En ese orden de ideas la Política de Transformación Productiva plantea tres elementos que convertirían a Colombia en una nación competitiva e innovadora:

•         Fortalecer las capacidades de planificación y de previsión del gobierno para construir el futuro. Colombia podría actualizar su estructura de planificación creando nuevos incentivos para dejar de centrar sus esfuerzos en la redacción de documentos y destinarlos a conseguir un compromiso común de dotación presupuestaria y aplicación de las políticas.

•         Materializar el potencial de todas las regiones en cuanto a productividad. Para ello es necesario actuar en dos frentes: simplificar los trámites burocráticos y mejorar la infraestructura de comunicación. Al mismo tiempo, Colombia ha de invertir en promover la innovación y la diversificación de las exportaciones y pasar de la adopción de tecnología a la creación.

•         Activar mecanismos para aprovechar al máximo el comercio y las inversiones. Para lograr la diversificación de las exportaciones, Colombia podría tratar de ampliar la integración regional y aprovecharla al máximo, además de mejorar su participación en las cadenas globales de valor, en especial incrementando la coordinación entre las políticas en materia de desarrollo industrial, comercio e inversión. También podría fortalecer su política comercial aprovechando las transferencias de tecnología y la cooperación técnica.

Según la Revisión de la Política de Transformación Productiva, Colombia cuenta con una posición adecuada para seguir prosperando.

 

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